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A nuestro perro se le puede hinchar la barriga por diferentes motivos. Sus características físicas y su edad son factores que contribuyen a orientar el diagnóstico, pues no hay una única causa. Así, la gravedad de la patología es variable.

Desparasitación interna regular y alimentación de calidad son las bases para prevenir las inflamaciones de la barriga de nuestro perro. Veamos en detalle cuales son las principales causas que pueden causar este tipo de inflamación.

¿Por qué mi perro tiene la barriga hinchada?

Hay varias causas que pueden tener como consecuencia el aumento de tamaño del abdomen de nuestro perro. Es importante que nos fijemos en qué circunstancias se ha producido y si hay otros síntomas para poder comunicárselo al veterinario y ayudarlo a llegar a un diagnóstico. Las causas más comunes son las siguientes:

  • Parásitos intestinales.
  • Problemas con la alimentación.
  • Gases.
  • Obstrucción intestinal.
  • Torsión-dilatación de estómago.
  • Ascitis.
  • Gestación.

Mi cachorro tiene la barriga hinchada

No es extraño que los cachorros presenten su abdomen inflamado. La causa más habitual de este signo son los parásitos internos. Diferentes tipos de lombrices son más habituales en los perros más jóvenes debido a varios factores. Algunos pueden contraerlos directamente de su madre, otros del contacto con superficies contaminadas o con heces infestadas.

Además, su sistema inmunológico inmaduro todavía no consigue controlarlos. Los parásitos intestinales pueden provocar otros síntomas como diarrea, vómitos, mal aspecto del manto, desnutrición o anemia. Pero los cachorros también pueden presentar una barriga hinchada por un mal manejo en el ámbito alimentario, sobre todo aquellos más pequeños.

Si, por ejemplo, al iniciar la alimentación con sólidos les preparamos una pasta con pienso y agua demasiado caliente, la barriga se hinchará. Con los lactantes huérfanos que tenemos que alimentar con leche formulada para perros debemos respetar escrupulosamente las dosis recomendadas para evitar problemas digestivos que pueden ser graves.

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A mi perro le suenan mucho las tripas y tiene gases

Este problema puede afectar a perros de todas las edades. Con gases nos referimos al acúmulo de gas que se produce en el sistema digestivo. Los borborigmos son los ruidos que se pueden escuchar a nivel abdominal. Ambos fenómenos pueden deberse a diferentes causas.

Es frecuente que un perro engulla la comida, con lo que tragará grandes cantidades de aire. También puede deberse a la ingesta de alimentos muy fermentables. Pero hay causas de más compleja resolución, como los síndromes de malabsorción. En este último caso es imprescindible acudir al veterinario.

Obstrucción intestinal en perros

En ocasiones la barriga se inflama porque se obstaculiza el tránsito del sistema digestivo. Cuerpos extraños, intususcepciones, que es cuando un fragmento del intestino se invagina dentro de otro, tumores, hernias, etc. pueden provocar una obstrucción. La obstrucción será parcial o completa.

Otros síntomas que provoca son vómitos o dolor abdominal. Puede diagnosticarse realizando una radiografía. Se hace necesario aliviar cuanto antes la obstrucción para que no se produzcan complicaciones tan graves como la estrangulación intestinal.

Dilatación-torsión gástrica en perros

Se trata de una patología de gravedad que afecta más a perros de tamaño grande, precisamente debido a su constitución corporal. Como su nombre indica, lo que sucede es que el estómago se dilata enormemente y, en algunos casos más graves, se gira sobre su propio eje longitudinal.

En primer lugar, el estómago se llena de gas y líquidos que el perro no consigue eliminar. Si se produce el giro del estómago, este quedará prácticamente sellado. Además, se compromete el suministro sanguíneo, resultando en necrosis o muerte del tejido de la zona afectada.

Es una patología muy grave que requiere una rápida atención veterinaria. Suele producirse cuando el perro ingiere de golpe grandes cantidades de comida o de agua o cuando lo hace después de haber realizado una actividad física intensa.

La ascitis en perros

La ascitis es la denominación que recibe la acumulación de líquido en el abdomen. Hay diferentes causas que pueden explicar su origen, como alteraciones cardíacas, hepáticas o renales. La ascitis es más habitual en los perros de más edad.

Suele acompañarse de otros síntomas, en función de la causa. Destacan la intolerancia al ejercicio, la tos, los vómitos, la coloración amarillenta de las mucosas, la pérdida del apetito o el adelgazamiento. El veterinario tiene que realizar diferentes pruebas para conseguir un diagnóstico.

Signos de gestación en una perra

Por último, señalamos la gestación porque para algunos cuidadores puede pasar desapercibido tanto el celo como la monta. Solo notarán una inflamación abdominal ya en las últimas semanas de la gestación. Esta suele durar unos dos meses.

Hay que tener en cuenta que las perras pueden iniciar su celo tan pronto como a los seis meses y en algunas puede que no notemos el celo. Tener una hembra entera, es decir, sin castrar, supone un riesgo de gestación en cada celo. Son dos al año.

¿Qué hago si mi perro tiene la panza hinchada?

Lo más importante es observar el estado general del perro y buscar la presencia de otros síntomas. Si, por ejemplo, coincide con un episodio de empacho, el perro deberá mejorar en unas horas.

Pero si hay otros síntomas o se trata de un cachorro, un perro ya diagnosticado de otra patología o un ejemplar de edad avanzada, hay que consultar con el veterinario. Recuerda que problemas como la torsión-dilatación de estómago pueden resultar fatales en cuestión de horas.

¿Se puede prevenir la dilatación abdominal en perros?

Si tienes en cuenta las siguientes medidas puedes prevenir, en la medida de lo posible, la aparición de problemas a nivel gastrointestinal que pueden causar la inflamación de la barriga de tu perro:

  • Desparasita y vacuna siguiendo el calendario pautado por el veterinario.
  • Ofrece una alimentación de calidad y sigue las instrucciones del fabricante para su elaboración y racionamiento.
  • Mantén un entorno seguro donde el perro no pueda ingerir sustancias peligrosas.
  • No le des grandes cantidades de comida o de agua si acaba de realizar un ejercicio intenso.
  • Revisa a tu perro una vez al año a partir de que cumpla los siete.
  • Cástralo para evitar gestaciones indeseadas.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.