Dieta de exclusión para perros

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Algunos problemas de salud en nuestros peludos se deben a alergias e intolerancias alimentarias. ¿Es posible diagnosticarlas de algún modo?

Esta es, precisamente, la función de una dieta de exclusión para perros. Toma nota de las claves que os damos en este artículo para realizarla de forma adecuada.

¿Qué es una dieta de exclusión?

Una dieta de exclusión es aquella que reduce las probabilidades de producir algún tipo de alergia en el perro, pues restringe muchos alimentos que pueden suponer un problema para el can.

De este modo se puede confirmar si el perro tiene algún tipo de alergia o de intolerancia que le provoca problemas de salud. Uno de los más habituales es la dermatitis alérgica de origen alimentario.

Aunque existen test serológicos o intradérmicos, los veterinarios suelen preferir las dietas de exclusión para perros para detectar este tipo de reacciones. El motivo es que este método ha demostrado ser uno de los más fiables.

¿En qué consiste una dieta de exclusión o de eliminación?

Como su propio nombre indica, una dieta de exclusión funciona al reducir el número de alimentos con potenciales alérgenos.

Si optamos por ello deberás introducir en la alimentación del perro proteínas noveles. Es decir, aquellas que no haya comido nunca como la proteína de trucha, de ciervo, de pato, de caballo o de conejo.

En las dietas de exclusión con gamas comerciales se utilizan a menudo las proteínas hidrolizadas, que tienen un riesgo mínimo de poder producir alergias en el can.

¿Cómo asegurarse de que funciona?

Una dieta de exclusión puede no funcionar si no se aplica de forma adecuada. Por eso, es muy importante realizarla correctamente. Las cinco claves que debes tener en cuenta para lograrlo son:

1. Mantén esta dieta durante un mínimo de 6 a 8 semanas, que es el tiempo necesario para que el organismo del can elimine las proteínas alergénicas. Pasado este tiempo, el especialista podrá evaluar si hay mejoría a nivel cutáneo y/o gastrointestinal.

2. Debes tener claro que, mientras el perro siga esta dieta, solo puede comer alimentos hipo – alergénicos. Nada de premios, ni golosinas. Tampoco barritas para el sarro ni medicamentos o pastas con saborizantes.

3. No caigas en el error de pensar que una gama alta de alimentos o la preparación de comida casera evitará – con total seguridad- la aparición de alergias. Aunque sea comida de calidad puede contener el alimento fuente del problema.

4. Introduce esta dieta de manera progresiva para evitar problemas estomacales. De este modo menguarán también las probabilidades de que el perro rechace los nuevos alimentos.

5. Para asegurarse de que la dieta definitivamente funciona, cuando los síntomas se reduzcan en un 50% se tienen que volver a introducir los alimentos anteriores y comprobar si reaparecen. Normalmente esto ocurrirá una semana después de volver a la alimentación anterior.

Si finalmente se confirma la alergia alimentaria gracias a la dieta de exclusión, habrá que modificar definitivamente la alimentación del can con una dieta equilibrada y adecuada para él.

pienso para perros

Ejemplos de una dieta de exclusión para perros

Si te preocupa no saber cómo vas a aplicar esta dieta de exclusión en tu peludo, no te agobies. El veterinario podrá orientarte y recomendarte algunas gamas de comida para perros que tengan esta finalidad.

Debes tener en cuenta que la dieta de exclusión es únicamente diagnóstica y, que para el largo plazo, no debe mantenerse. Lo conveniente es cambiar a una dieta específica limitada en antígenos que refuerce la barrera cutánea y aporte nutrientes que reduzcan la inflamación.

Las alergias son un problema muy común en perros y, por eso, muchas marcas ya cuentan con alimentación específica para ayudar a superar todos los problemas que provocan: irritaciones en la piel, sarpullidos, caída de pelo…

Naku, por ejemplo, cuenta con una gama para perros con alergias y planes personalizados que funcionan muy bien. Se trata de alimento húmedo con ingredientes que no contienen ningún tipo de conservantes o colorantes artificiales.

Esta comida tampoco tiene subproductos animales ni proteínas vegetales, por lo que facilita que el organismo se recupere y supere los problemas que provocan las alergias alimentarias en los canes.

Recuerda: la comida es medicina y, por eso, sabiendo lo importante que es para la salud de tu perro, te recomendamos que prestes mucha atención a lo que come.

Intenta que los alimentos sean siempre frescos y variados y que mantengan sus propiedades nutricionales. Evita, por otro lado, darle procesados a altas temperaturas y con grasas añadidas de forma artificial, pues además son alimentos mucho más difíciles de digerir y favorecen la deshidratación.

Con una dieta adecuada no solo podrás detectar las alergias, sino también ponerles remedio. De este modo, tu compañero canino podrá ser mucho más feliz de lo que era antes de descubrir su alergia a ciertos alimentos.

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