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En la actualidad disponemos de una importante variedad de opciones a la hora de alimentar a nuestro perro. De hecho, hay tantas que nos puede resultar complicado decidir cuál es la mejor.

En este artículo repasamos la dieta más adecuada para los perros y las ventajas y los inconvenientes de las diferentes alternativas. Eso sí, recuerda que si tu perro padece algún problema de salud, es el veterinario quien tiene que determinar su menú.

El menú para perros

Los perros son animales carnívoros. Aunque podemos considerarlos omnívoros, lo cierto es que su alimentación debe basarse en la proteína de origen animal. Complementariamente, su dieta puede contener cereales, vegetales o frutas. Esta es la premisa básica a la hora de decantarnos por una u otra forma de alimentación.

A partir de ahí, en la decisión también influyen las condiciones del perro y nuestras circunstancias personales. Come distinto un perro cachorro que uno adulto o uno de trabajo que el sedentario, así como también es diferente si trabajamos todo el día o tenemos tiempo para cocinar.

No es una cuestión menor, ya que la comida es la base de la salud presente y futura del perro. A continuación repasamos las principales opciones de alimentación canina, examinando los pros y los contras. Son estas:

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Ventajas y desventajas del pienso para perros

El pienso es una opción muy extendida y económica, ideal para personas que no tienen tiempo para cocinar. Solo hay que abrir y servir. Pero, además de ser un producto muy procesado, se comercializan gamas de muy baja calidad elaboradas con subproductos y un exceso de cereales, que no deberían constituir el ingrediente principal de ninguna dieta canina.

Además, un mal almacenaje puede afectar al porcentaje de algunos nutrientes. Si te decides por el pienso, lee bien la etiqueta de información nutricional y escoge el que cuente con carne deshidratada o fresca como primer ingrediente. En este último caso fíjate si el porcentaje es antes o después del procesado, ya que durante este se pierde aproximadamente la mitad.

Otro problema del pienso es su baja humedad, lo que puede ser contraproducente en perros con problemas urinarios y renales en los que la hidratación es fundamental. Además, como el procesado afecta al sabor se añaden grasas. Hay que fijarse en que sean saludables.

Ventajas y desventajas de la comida húmeda para perros

Para seleccionar un buen alimento enlatado nos sirven las mismas recomendaciones que las dadas para el pienso. Así, hay que fijarse en que el primer ingrediente sea la carne y no subproductos ni cereales.

La ventaja es que, al contrario que el pienso, el porcentaje de humedad es elevado. Además, resulta muy palatable para los perros y lo normal es que lo acepten de buena gana. Por eso es habitual que se ofrezca en momentos puntuales en los que el perro ve reducido su apetito por algún motivo. Pero podría ser alimento único.

El problema es su precio y que debe consumirse preferentemente en el día. De lo contrario se estropea. Se somete a un proceso térmico de preparación. En contra de lo que se cree es menos calórico que el pienso, por eso puede ser una opción para los perros a dieta de adelgazamiento.

Beneficios y desventajas de la comida deshidratada para perros

Quizás es la opción menos conocida. En este caso los ingredientes se someten a un proceso de deshidratación, por lo que conservan sus nutrientes. Solo se cortan y se deshidratan. A la hora de ofrecérselos al perro tan solo hay que añadir agua.

De esta manera se sortea el problema de la baja humedad. Lo habitual es que se elabore con ingredientes aptos para el consumo humano, lo que garantiza su calidad. El problema es que a algunos perros no les resulta apetecible.

Pros y contras de la comida casera para perros

En principio, sobre el papel, la comida casera sería la opción más recomendable. Por supuesto, siempre que confeccionemos el menú de acuerdo con las indicaciones de un profesional experto en nutrición canina.

De lo contrario es muy fácil caer en desequilibrios que originarán problemas de salud. Comprar ingredientes de calidad, aptos para el consumo humano, frescos y cocinarlos nosotros mismos en el momento sin conservantes ni aditivos tiene como resultado platos saludables y muy apetecibles para los perros.

Porque, eso sí, es básico tener presente que comida casera no es sinónimo de darle nuestras sobras al perro. Algunos alimentos comunes en nuestro platos pueden resultar tóxicos para ellos.

Pros y contras de la dieta BARF para perros

La dieta BARF o natural ha conseguido éxito y extensión sobre todo en los últimos años. Podemos considerarla una variante de la comida casera con la particularidad de que se ofrece cruda o muy ligeramente cocinada, por ejemplo al vapor. Esta forma de servir los alimentos podría ser peligrosa, pues hace posible la transmisión de parásitos y bacterias.

Puede sortearse el riesgo sometiendo los ingredientes a congelación previa. Se defiende como la opción más natural para la biología del perro, pero este punto es controvertido. Sus detractores afirman que el proceso de domesticación conllevó la alimentación canina con sobras cocinadas, proceso que ha ayudado al aprovechamiento de algunos nutrientes.

Además, añaden que los huesos podrían provocar lesiones e incluso ahogos. Elaborar este menú supone dedicarle tiempo y consultar con un experto en nutrición para componer platos con un equilibrio que garantice que las necesidades nutricionales del perro están cubiertas.

Comparativa de la alimentación para perros

A modo de resumen, atendiendo a las ventajas y a los inconvenientes de todas las opciones mencionadas, podemos establecer una comparativa básica para ayudarnos a tomar una decisión. En cualquier caso, escojas lo que escojas, guíate por la calidad:

  • Pienso: fácil de administrar y de conservar, es un producto muy procesado.
  • Latas: muy palatables, pero poco económicas y de corta duración.
  • Comida deshidratada: conserva los nutrientes y la humedad y es fácil de preparar.
  • Comida casera: es buena opción siempre que el menú esté elaborado por un experto. Hay que cocinarla y consumirla en el día o congelarla.
  • BARF: al igual que la comida casera, es imprescindible consultar con un profesional. Los productos crudos suponen riesgos para la salud.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.
Dopico, David. 2017. “¿Qué sabes de las dietas crudas?”. Revista Ateuves nº 62. pp. 20-22.