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rostro de un perro pekinés

Pekinés

También conocido como Pequinés o perro León, el pekinés es probablemente una de las razas más antiguas conocidas. Su cría y selección en el municipio chino de Pekín se realiza desde hace milenios. Destaca por su pequeño tamaño, abundante manto de pelo y ese curioso parecido a un pequeño león. Gracias a su carácter cariñoso y social, es una de las razas asiáticas más extendidas como perros de compañía.

Origen e historia del pekinés

El momento exacto en que comenzó la cría del pekinés se desconoce, pues la raza existe en China desde hace siglos. Un mito asegura que fue creada por Buda, aunque lo más probable es que sea descendiente de perros medianos criados por los emperadores chinos. Allí era llamado perro león o perro del sol, gracias a su profusa y hermosa melena.

En China, el pekinés era un perro de la realeza, pues les interesaba la compañía de perros pequeños que pudieran descansar sobre las piernas de los emperadores. Durante la Guerra del Opio, hacia 1860, la raza fue descubierta por el ejército británico. Tras la invasión, varios ejemplares fueron llevados a Gran Bretaña como obsequio para la reina Victoria.

Treinta años después, la raza se introdujo en Estados Unidos. Hoy en día es uno de los perros más conocidos y apreciados por su pequeño y adorable tamaño.

Características físicas del pekinés

El estándar de la raza establecido por la Federación Cinológica Internacional lo describe como un perro pequeño, robusto y equilibrado. La cabeza del pekinés es grande en comparación con su cuerpo. La trufa y el hocico son cortos. Los ojos son redondos, de iris oscuro y brillante. Las orejas crecen en forma de corazón y cuelgan de la cabeza sin llegar al hocico.

Las patas son cortas con rodillas casi pegadas al cuerpo, siendo las delanteras más robustas que las traseras. Los pies son anchos y planos, mientras que los delanteros suelen estar ligeramente desviados hacia fuera. La cola se posiciona alta, firme y ligeramente curvada hacia el lomo.

El pelaje del pekinés presenta un manto doble, abundante y largo que con frecuencia llega hasta el suelo, aunque no debe impedir que el perro camine. El manto interno es suave y denso, mientras que la textura del externo es áspera y abombada. Gracias a esto, el perro parece más corpulento de lo que en realidad es. Incluso el pelaje en las orejas es muy abundante, a primera vista «se pierden» entre el resto del manto.

En cuanto al color, suele ser una mezcla de zonas crema, castañas y rojizas. Algunos ejemplares presentan máscara negra en el rostro. También existen pekineses negros, blancos y castaños, ya sea puros o con manchas en el pecho. La variedad hígado y el pekinés albino no son aceptados como perros de exposición.

  • Altura: entre 15 y 22 cm en machos y hembras
  • Peso: aproximado de 5 kg en machos y de 5,5 kg en hembras
  • Pelaje: abundante, áspero y en múltiples tonalidades
  • Carácter: fiel, cariñoso y tranquilo
  • Salud: fuerte
  • Esperanza de vida: estimada de entre 12 y 14 años

Cómo identificar a un pekinés de pura raza

La forma más segura de saber si tu perro es un pekinés auténtico es comprobar si posee pedigree. Este documento certifica que el animal es de pura raza, que su ascendencia es toda de raza pura y que no se ha producido ningún cruce entre sus antecesores.

Más allá del pedigree, existen características físicas inconfundibles. Tiene una estructura corporal muy particular: cabeza grande desproporcionada respecto al cuerpo, hocico achatado, ojos redondos y prominentes, y patas muy cortas. Su pelaje abundante y su tamaño reducido lo hacen inconfundible.

Si adquieres un cachorro, solicita siempre el pedigree tanto del animal como de sus progenitores. Esto garantiza que estás ante un pekinés de raza pura y no ante un cruce o una mezcla con otra raza.

Tipos y variedades del pekinés

Aunque existe una única raza reconocida como pekinés, hay variaciones que merecen atención. La más notable es el pekinés imperial, término que se refiere a ejemplares particularmente pequeños, generalmente por debajo de los 3 kg de peso. Estos perros son aún más delicados y requieren cuidados especiales.

En cuanto a la longitud del pelaje, encontramos dos variantes principales: el pekinés de pelo largo, que es el estándar oficial con manto que llega casi al suelo, y el pekinés de pelo corto, resultado de cruces selectivos que produce un manto más manejable pero menos característico de la raza.

También existen cruces deliberados como el pekinés cruzado con otras razas pequeñas. El pekinés maltés es un cruce popular que combina características de ambas razas, resultando en un perro más pequeño y con pelaje blanco o crema. El pekinés enano es simplemente un término para referirse a ejemplares particularmente diminutos dentro de la raza.

Finalmente, el pekinés blanco es una variedad de color reconocida, aunque menos común que las tonalidades crema y rojizas. Todos estos tipos comparten la esencia del pekinés: pequeño tamaño, carácter independiente y aspecto majestuoso.

Carácter y comportamiento del pekinés

A pesar de su pequeño tamaño, el pekinés sorprende por su valentía. Es capaz de hacerle frente a perros grandes, demostrando mucho carácter, vivacidad e inteligencia muy agudizada.

Es sociable y cariñoso con la familia, le encanta jugar y pasar buenos ratos recibiendo mimos. Crea una conexión fuerte con sus amos y disfruta pasar mucho tiempo con ellos. Sin embargo, es un perro independiente que gusta de tomar sus propias decisiones. Prefiere que no lo persigan; es él quien decide en qué momento quiere pasar más tiempo con la familia.

Con los niños suele tolerarlos, aunque no gusta de juegos rudos. Recuerda que históricamente fue un perro de la realeza. Es muy inteligente y sensible, sabe detectar cuándo te enfadas y eso puede enfurruñarlo. Con amor y buenos cuidados, será ejemplo de afectividad.

Problemas de comportamiento comunes

Aunque generalmente equilibrado, presenta algunos rasgos de carácter que pueden interpretarse como problemáticos si no se entienden correctamente.

La independencia es su característica más marcada. No es un perro que obedezca ciegamente; prefiere negociar y tomar decisiones propias. Esto puede parecer terquedad, pero en realidad refleja su inteligencia y su herencia como perro de la realeza china.

Es reservado con los extraños, lo que puede manifestarse como desconfianza inicial. Esto no significa agresividad, sino cautela. Requiere tiempo para aceptar a nuevas personas en su círculo.

Aunque no soporta muy bien a los niños pequeños, especialmente los que juegan de forma brusca, suele acomodarse bien en casas familiares si se establecen límites claros. No precisa de grandes salidas ni de actividad física recurrente, por lo que puede volverse sedentario si no se le estimula adecuadamente.

La clave está en entender que sus comportamientos responden a su naturaleza, no a defectos. Con paciencia, refuerzo positivo y una socialización temprana, el pekinés es un compañero excepcional.

¿Qué cuidados necesita el pekinés?

Adiestrar al pekinés no es difícil, pues demuestra mucha inteligencia. No obstante, puede ser un poco obstinado si le das órdenes de forma autoritaria, así que necesitas enseñarlo con paciencia y afecto.

El refuerzo positivo será tu mejor compañero en el entrenamiento y la socialización. Prefiere los premios en forma de mimos y limita las golosinas caninas, pues la raza tiende a ser obesa. Una buena opción es ofrecerle frutas como premio.

Desde cachorro, inicia la socialización con otras mascotas y personas. Durante la etapa de crecimiento, considera que los cachorros son muy pequeños, así que ten mucho cuidado a la hora de levantarlos. No permitas que los niños los tomen sin tu supervisión. Además, evita que corra por las escaleras o intente saltos a lugares elevados, pues es muy frágil debido a su pequeño tamaño y sus patas cortas.

Requiere de ejercicio moderado; no lo fuerces a largos paseos. Gracias a su personalidad sosegada, prefiere los juegos en casa a las salidas a lugares ruidosos. Por lo general, prefiere los climas frescos. Si vives en un lugar muy caluroso o piensas llevarlo a la playa, mantenerlo en una sombra fresca es esencial.

Alimentación y cuidado del pelaje

Necesita un pienso de calidad formulado para razas pequeñas. Si prefieres darle comida casera o una dieta natural, consulta con tu veterinario. Evita los premios calóricos o ricos en carbohidratos y grasas; prefiere el yogur natural, huevo duro sin sal y frutas.

Aunque alimentarlo es sencillo, el verdadero reto es mantener el pelo. Debes estar dispuesto a cepillarlo entre 2 y 3 veces por semana, preferiblemente con peines metálicos con puntas redondas. Conocer los tipos de pelo te ayudará a entender mejor sus necesidades.

Permanece atento a la formación de nudos y la aparición de garrapatas y pulgas, pues se esconden con facilidad en el pelaje. Si cepillarlo te resulta difícil, considera la posibilidad de acudir a la peluquería canina.

El corte de uñas y el baño se recomiendan una vez al mes. Su rostro chato de ojos pequeños y corta nariz es propenso a acumular lágrimas y mucosidad; por esta razón, una vez al día debes utilizar una toalla seca para limpiar su cara.

Enfermedades comunes en el pekinés

Si por algo destaca esta raza, es porque no sufre de enfermedades genéticas o hereditarias graves. Por lo general, las razas muy antiguas tienen problemas de este tipo, pero no es el caso de esta.

Puede ser propenso a contraer la tos de las perreras, pero esto puede evitarse con la asistencia veterinaria apropiada y las vacunaciones recomendadas. Su morfología braquicéfala puede generar algunas dificultades respiratorias, especialmente en climas cálidos o durante el ejercicio intenso, algo común en las razas braquicéfalas.

Precio del pekinés

El precio de un cachorro de pekinés ronda los entre 400€ y 1.900€ en España, dependiendo del pedigree que posea. Recuerda solicitar siempre el pedigree de tu cachorro y el de sus progenitores.

Desde SoyUnPerro te sugerimos adoptar a un perro en lugar de comprarlo. Con esta acción contribuyes a dar hogar a una mascota abandonada que te querrá como cualquier otro perro.

El pekinés es una raza excepcional para quienes buscan un compañero pequeño, independiente y lleno de personalidad. Su historia milenaria, su carácter único y su apariencia majestuosa lo convierten en una opción ideal para familias que comprenden su naturaleza y están dispuestas a dedicarle los cuidados que merece, especialmente en lo referente al mantenimiento de su abundante pelaje. Con la socialización adecuada desde cachorro y un enfoque paciente en su educación, se convierte en un perro leal, cariñoso y extraordinariamente adaptado a la vida urbana, siendo una de las mejores razas para vivir en pisos.

Jose A. Ramos

Especialista en etología aplicada, con más de 30 años de experiencia en educación, comportamiento y nutrición canina.