Bulldog Francés

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Pequeño, cariñoso, gracioso, afectivo y muy divertido. Se adapta perfectamente a la convivencia en pisos pequeños o en grandes casas, respeta a los niños pequeños y no requiere de largos paseos ¿Se trata del perro perfecto?

El Bulldog Francés ha sido y será durante mucho tiempo la raza por excelencia. Si quieres conocerlo todo sobre el, desde sus orígenes hasta los cuidados que necesita y nuestros consejos personales, dedícanos unos minutos y disfruta de esta lectura.

Ficha técnica de la raza de perro Bulldog Francés

icono-perro Altura de 30 cm aprox. en machos y hembras
icono-peso Peso de entre 7 y 15 kg
icono-pelo
Pelo corto, semigrueso y listo. Marrón, negro, blanco, atigrado o manchado
icono-caracter
Carácter cariñoso, alegre, divertido y juguetón
Icono-salud Salud buena aunque propenso a las alergias
Icono-calendario Esperanza de vida estimada de entre 9 y 12 años

 

Bulldog Francés blanco con manchas negras paseando por el parque¿Cómo es físicamente un perro de raza Bulldog Francés?

Como buen descendiente de perro moloso, aunque es considerado de raza pequeña, el Bulldog Francés es un perro musculoso y potente, con una estructura ósea compacta, sólida y bien asentada.

En cuanto veamos a un Bulldog Francés, lo primero que veremos será un perro robusto, algo rechoncho, de corto tamaño y muy compacto. Lo que más le caracteriza es su cabeza ancha y cuadrada con un hocico achatado y lleno de pliegues y arrugas.

Tiene un pelo corto, suave y brillante. Nos encontramos ante una raza que admite un tono leonado uniforme – atigrado o no- o con parches blancos extendidos ligeramente. Además, encontramos un tono leonado –atigrado o no- con parches blancos extendidos en su mayoría.

Entre los colores más comunes podemos toparnos con:

  1. El color leonado (fawn)
  2. Atigrado (abigarrado o brindle)
  3. Leonado con manchas blancas moderadas o muy extendidas (pied fawn)
  4. Atigrado con manchas blancas moderadas o muy extendidas (pied).

Con tonos leonados nos referimos a colores base con matices que van desde el color rojo hasta el color canela o café con leche. Si el Bulldog Francés es completamente blanco se le asignará la categoría de “leonado atigrado con parches blancos muy extendidos”.

Es posible que lleguemos a confundir un Boston Terrier con el Bulldog Francés puesto que su parecido es asombroso.

Si nos fijamos, el Boston Terrier es bastante más pequeño que el Bulldog Francés. Asimismo, el primero es ligeramente más fácil de adiestrar que nuestro perro protagonista de hoy, por lo que su principal diferencia, además del tamaño, es el temperamento y docilidad.

Bulldog Francés atigradoMorfología del perro Bulldog Francés

Sus orejas, situadas en la parte alta de la cabeza, son de tamaño mediano, comenzando más anchas en la base para terminar en un extremo redondeado, calificándose de “orejas de murciélago”.

En cuanto a los ojos, normalmente suelen ser oscuros y redondeados, concordando con el color del pelaje o capa.

No suelen tener un tamaño excesivo ni ser demasiado hundidos o demasiado saltones. Su cuello es bastante corto con una ligera curvatura, sin poseer papada.

Al tener una osamenta recta y una musculatura potente, todas sus extremidades estarán separadas y serán más bien cortas.

Su cuerpo está formado por un dorso largo y musculoso con un pecho redondo y ancho. A sus costillas se les denomina “costillas de tonel” puesto que son muy redondeadas. El vientre está bastante recogido hacia adentro.

Su cola es muy pequeña y está establecida en la parte más baja.

¿Cómo es el comportamiento de un perro Bulldog Francés?

El Bulldog Francés es uno de los perros de compañía por excelencia. Es sociable, alegre, dulce, activo, despierto – por lo que es muy juguetón- e incluso posesivo.

Es muy cariñoso con quien considera su familia y está encantado de rodearse de niños pues, como buen juguetón, le aseguran una fuente inagotable de diversión y juegos.

A pesar de ser uno de los mejores perros de compañía que existen, esto no quita que no tenga carácter pues, además de ser un poco nerviosos, llevan muy mal el quedarse muchas horas solos.

Es una raza considerada testaruda por sus antecedentes como perro de presa y no soporta bien que no le presten toda la atención que reclama, lo que hará que intente llamar la atención de algún modo.

En cuanto al ladrido, no es muy normal que ladre con asiduidad, aunque, si se encuentra en un claro estado de excitación o contrariado e intentando llamar la atención, es posible que lo haga.

Bulldog Francés jugando con un juguete para perrosConvivencia y Adiestramiento

Generalmente, los Bulldog Francés se adaptan a todo tipo de vivienda por lo que son fantásticos para un apartamento en la ciudad ya que no necesitan grandes patios.

Es por esto por lo que tampoco van a ser compañeros de running, aunque debido a su actividad, les encanta dar paseos. Eso sí, es preferente que vivan en climas más bien fríos debido a que son muy sensibles a las altas temperaturas y, por lo tanto, a los golpes de calor.

Convivir con un Bulldog Francés es muy fácil y gratificante. Son buenos protectores de sus dueños, especialmente si son niños, y guardianes del hogar ya que siempre están alerta a los ruidos y peligros.

La convivencia y relación con otros perros es buena, pero por su carácter, lo ideal es que vivan con el sexo contrario de tal modo que es mejor que una hembra Bulldog Francés conviva con un macho y si el Bulldog Francés es macho, conviva con una hembra.

En cuanto a su educación, esta debe ser bastante pronta, firme y paciente porque son muy tercos. No se debe ceder en aquello que no queramos que haga, pero siempre evitando los castigos físicos pues, por su carácter dulce, responden mejor a los estímulos positivos como las golosinas o los juegos.

Enfermedades comunes de la raza Bulldog Francés

A pesar de su apariencia como perro robusto y potente, los Bulldog Francés son propensos a algunas enfermedades. Aunque no suelen ser graves, son propensos a las infecciones de oído, a la diarrea y a la conjuntivitis.

Debido a sus características físicas, se incrementa el riesgo a sufrir problemas de piel, golpes de calor o problemas respiratorios.

Además de los problemas básicos anteriores, nos encontramos desde problemas comunes a problemas menos frecuentes.

Las enfermedades más comunes son:

  • Paladar hendido: apertura en el labio o techo de la boca. No ocasiona problemas de salud salvo que se vuelva grave.
  • Colitis ulcerativa: enfermedad intestinal consistente en una inflamación del intestino grueso. Provoca diarreas con sangre.
  • Entropión: el párpado del perro se dobla hacia dentro del ojo provocando irritación y malestar. Rara vez provoca disminución visual.
  • Enfermedad del disco intervertebral: se trata de una hernia que presiona la médula espinal. El perro sufre dolores, sensibiliad e incontinencia urinaria.
  • Hemivertebra: es una malformación vertebral. La degeneración prematura de los discos intervertebrales puede suponer un problema en esta raza. Los síntomas son un cuello estirado o tieso, cojera de las patas anteriores o posteriores y pérdida del control sobre la vejiga de la orina. Si aparece este problema deberá ir al veterinario, y el tratamiento consistirá en la cirugía o la administración de fármacos.

Enfermedades menos frecuentes son:

  • Cataratas
  • Hemofilia: supone un funcionamiento plaquetario anormal por lo que la sangre coagula mal.
  • Anormalidades en las pestañas debido a triquiasis o distiniasis.

Alimentación y Cuidados recomendados

El Bulldog Francés requiere de unos cuidados específicos para mantenerle completamente sano y evitar enfermedades.

Es necesario limpiarle y desinfectar regularmente las arrugas y pliegues faciales además de los oídos internos y externos por su propensión a las otitis. Por supuesto evitar exponerle al calor intenso y mantenerle correctamente hidratado para evitar golpes de calor.

Son muy comunes las alergias alimentarias que derivan en problemas de piel y la acumulación de gases por lo que necesitarán piensos especiales adaptados para ellos.

Los piensos con alto contenido en Omega 3, como los de base de salmón, a pesar de ser un poco más caros, son ideales para ellos. Además, el tamaño de la croqueta no debe ser ni muy grande ni muy pequeña para evitar tanto atragantamientos como problemas en las mandíbulas.

Como suelen padecer sobrepeso – no debe administrársele demasiada comida- y poseen un morro chato, son frecuentes los problemas en las articulaciones y los respiratorios por lo que, aunque debe llevar una vida activa, no precisan demasiado ejercicio.

Otro de los cuidados básicos de todo Bulldog Francés es mantener las glándulas anales a raya –por nuestro bien- puesto que, por su cola corta y muy enroscada, les resulta más difícil su evacuación respecto de otras razas.

Es por esto que conviene que, en cada visita al veterinario se le revisen y controlen por si fuera necesario vaciarlas.

Con las hembras para cría se debe tener en cuenta un parto complejo ya que la cabeza del cachorro Bulldog Francés recién nacido es bastante grande en relación con el cuerpo por lo que su expulsión es complicada.

Origen de la raza Bulldog Francés

Muy pocas personas conocen el verdadero origen de este perro de tamaño pequeño y braquicéfalo, un poco payaso y muy goloso, pero es, cuanto menos, curioso.

Aunque no lo parezca, se considera un descendiente del mastín (¿alucinante verdad? es porque pertenece al tipo de perros molosos).

Extendidos como tal en el Imperio Romano, durante la Edad Media evolucionaron al Bulldog inglés (muy diferente a como lo conocemos actualmente debido a los diferentes cruces) hasta llegar al dogo o doguillo tan popular en Francia entorno al siglo XVIII.

Los perros molosos, por cierto, son los caracterizados por tener una constitución vigorosa y musculosa con una gran cabeza, un hocico corto y mandíbulas fuertes lo que les convierte en excelentes defensores y guardianes.

El Bulldog francés debe su nombre al uso que se extendió popularmente en Francia y que le dio toda la fama que tiene ahora pues eran los encargados de conducir ganado vacuno (bull- toro, ganado y dog- perro).

De ahí que fueran los carniceros y demás trabajadores del mercado central de París – que les bautizaron con el nombre de “doguillo” (“douguin” en francés), como también se les conoce- quienes los eligieran como compañeros en su día a día para, muy pronto, alcanzar y establecerse en la alta sociedad francesa y el mundo artístico del siglo XIX debido a su particular físico y su buen carácter por lo que se le apodó “el perro perfecto”.

Es por esto por lo que pasó a ser un perro de compañía únicamente. Ni más ni menos que para hacer compañía al hombre.

Fue en 1880 cuando se fundó el primer club de la raza, pero tardó unos 18 años en ser reconocido oficialmente por la Sociedad Central Canina Francesa por lo que, hasta 1898 no se estableció el primer estándar, aunque en 1887 se exhibiera el primer tipo de Bulldog Francés.

Después de seis modificaciones más, ha sido en 2012 de la mano del Comité del Bulldog Francés cuando se ha establecido el último estándar conocido.

Curiosamente, ha sido en Inglaterra y en América donde se ha desarrollado más esta raza que en la propia Francia, de donde son originarios.

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