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Los ojos de los perros, externamente, son bastante similares a los nuestros. La mayoría de ellos son de color marrón, en todas sus gamas, aunque algunos perros los tienen azules o ambar e incluso algunos ejemplares presentan un ojo de cada color.

Pero en ocasiones, esa tonalidad propia de nuestro perro se modifica y se torna blanquecina. Podemos detectar una mancha blanca o una especie de telilla o película que empaña todo el ojo. A continuación explicamos a qué se deben los ojos blancos en un perro.

Síntomas más frecuentes de enfermedades oculares

En primer lugar, hay que señalar que, en ocasiones, cuando los perros están quedándose dormidos o incluso durmiendo, pueden poner los ojos en blanco. En este caso no se debe a ninguna patología.

No es más que el ojo cerrado que se aprecia cuando los párpados se entreabren, por algún motivo, generalmente la postura o el intento de mantenerse despierto. Por supuesto, no supone ningún problema de salud.

En cambio, sí es un signo de afección ocular detectar una tonalidad blanquecina sobre el ojo abierto. Hay diferentes situaciones, ya que no es lo mismo una mancha que una película opaca que cubra total o parcialmente el ojo:

  • Película sobre el ojo: una membrana blanquecina y opaca que se extiende desde el interior del ojo es la denominada membrana nictitante o tercer párpado.
  • Nube en el ojo: con nube se hace referencia a una pérdida de la transparencia del ojo. Puede acompañarse de otros síntomas como el dolor.

¿Qué es el tercer párpado en los perros?

Se trata de una estructura que puede prolapsarse y tapar el ojo total o parcialmente, lo que transmite la sensación de que el perro pone los ojos en blanco, como si el ojo se hubiese volteado dentro de la órbita. Es un tercer párpado con funciones muy importantes. Se localiza en el ángulo interior del ojo, es opaco y, normalmente, no visible.

Contiene una glándula lacrimal que se encarga de producir casi la mitad del volumen total de lágrimas. Hay varias causas que pueden hacer que esta membrana se exteriorice, como dolor ocular, retracción del ojo, eversión del cartílago o cuerpo extraño. Debemos ponernos en contacto con el veterinario.

Destaca una patología conocida como paresia del tercer párpado. Consiste en la protrusión de este párpado sobre el ojo. En algunos ejemplares es un defecto de nacimiento. No supone ningún problema a nivel clínico. Solo tendría importancia estética en un perro que se quisiera presentar a concursos de belleza. No requiere tratamiento.

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Lesiones corneales en los perros

La córnea es la parte transparente del ojo. Está recubierta por una capa superficial de células epiteliales y presenta capa media y capa interior. Cualquier lesión provoca una herida que causa la inflamación de la zona dañada.

Esta inflamación en ocasiones la percibiremos como una zona borrosa, opaca y blanquecina sobre el ojo. Si no vemos la lesión pero detectamos mucho dolor, estrabismo, lagrimeo, intolerancia a la luz y el tercer párpado prolapsado para proteger el ojo dañado, debemos acudir al veterinario. Se necesita una rápida atención.

Las lesiones que afectan a la córnea son más comunes en perros de ojos prominentes, como el Pequinés o el Pug, aunque pueden sufrirlas todos los perros, independientemente de su raza. Destacan las siguientes:

  • Abrasión corneal: tan solo una pestaña que crezca hacia la córnea, ya puede provocar una abrasión. Lo mismo sucede con un cuerpo extraño que se haya quedado alojado en el ojo. Es necesaria la revisión del veterinario y medicación para impedir infecciones y disminuir el dolor.
  • Úlcera corneal: es similar a la abrasión pero de mayor profundidad. Suele originarse tras un traumatismo, aunque a veces se asocia a otras patologías oculares o enfermedades como la diabetes, el hipotiroidismo o la enfermedad de Addison. Sin tratamiento puede perderse el ojo. A veces necesita cirugía.
  • Distrofias corneales: son enfermedades hereditarias de las córneas de ambos ojos que aparecen como opacidad blanco grisácea oval o redondeada. Pueden producir ceguera. Es posible eliminarlas quirurgicamente, pero volverán a formarse.

Tipos de queratitis canina

Apreciar una nube sobre el ojo puede ser indicativo de queratitis. Es una inflamación de la córnea que provoca que se nuble. También hay síntomas como lagrimeo intenso, estrabismo, intolerancia a la luz o protrusión del tercer párpado. El perro se frotará el ojo con las patas.

Hay varios tipos de queratitis. Todos tienen en común que, si no se tratan, pueden acabar causando una ceguera parcial o total. Por lo tanto, la visita al veterinario se hace obligatoria. Destacamos estas queratitis:

  • Queratitis ulcerativa: se produce como complicación de una úlcera corneal o de otra patología denominada queratoconjuntivitis seca. La córnea adquiere una coloración blanca lechosa.
  • Queratitis infecciosa: la complicación en este caso se debe a la presencia de bacterias, que desencadenan una secreción ocular purulenta. Los párpados pueden inflamarse. En un menor porcentaje de casos la infección está causada por hongos.
  • Queratitis intersticial: en este caso, la nube que se aprecia sobre el ojo es de una tonalidad blanco azulada. La provoca el virus de la hepatitis infecciosa. Puede desaparecer en cuestión de semanas o quedarse como secuela permanente de esta enfermedad.
  • Queratitis vascular y pigmentaria: la pérdida de la transparencia se debe al crecimiento de vasos sanguíneos y tejido conjuntivo hacia el interior del ojo. En la pigmentaria se deposita melanina en la córnea. Un tipo específico es el pannus. No se cura pero el tratamiento puede detener su avance.

¿Qué son las cataratas?

Las cataratas se verán en el ojo como una película gris lechosa. Aunque se suelen asociar al envejecimiento, lo cierto es que también hay cataratas juveniles de origen congénito. Estas aparecen antes de los seis años y en ambos ojos, aunque no siempre surgen a la vez. Por su parte, las cataratas adquiridas son las que afectan a los perros de más edad.

También son las que se presentan como complicación de la diabetes. Este tipo de cataratas comienzan en el centro del ojo y se van extendiendo. La catarata se considera madura cuando todo el cristalino se muestra opaco. Dependiendo de cada caso, el veterinario valorará la necesidad de operar.

¿Qué es la esclerosis nuclear en perros?

Se trata de una degeneración fisiológica del cristalino que se produce a consecuencia del envejecimiento. No es una patología. Se debe a que se forman, de manera continuada, fibras nuevas en la periferia del cristalino que presionan hacia su centro. El resultado es una neblina azulada que no va a interferir con la visión. Su aspecto la hace confundible con las cataratas.

El glaucoma en perros

El glaucoma es una patología grave que puede llegar a causar ceguera. Se produce cuando se forma más humor acuoso del que se elimina, lo que aumenta la presión intraocular. Este incremento puede dañar tanto el nervio óptico como la retina.

En función de su origen, se distingue un glaucoma primario, que es hereditario, y otro secundario, resultado de otra enfermedad. Causa dolor, lagrimeo, estrabismo, dureza al tacto, mirada fija y blanquecina y pupila más grande. Es una urgencia veterinaria. En horas el perro podría quedarse ciego. Existe tratamiento farmacológico y puede recurrirse a la cirugía.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.