Que nuestro perro pierda sangre siempre es motivo de preocupación y debería suponer también una consulta urgente con el veterinario. Además, si la sangre se pierde acompañada de diarrea estamos ante otro síntoma que no podemos dejar pasar.

A continuación vamos a ver cuáles son las causas más habituales de la diarrea con sangre en los perros. Veremos que pueden ser de mayor o menor gravedad y a qué otros síntomas debemos estar atentos.

Causas principales de diarrea con sangre en perros

Hay múltiples causas que pueden estar detrás de la aparición de una diarrea con sangre en los perros. Dentro de ellas hay motivos leves, pero otros son de gravedad. Tanto la sangre como la diarrea son señales de alarma y debemos fijarnos en su presentación.

La diarrea puede aparecer de forma aguda o crónica, que es cuando no remite o se presenta de manera recurrente en el transcurso de varias semanas. Por su parte, la sangre puede verse fresca o digerida, caso en el que apreciaremos un color negruzco en las heces.

Aunque nuestro primer pensamiento cuando vemos diarrea con sangre es pensar que se trata de un trastorno gastrointestinal, lo cierto es que hay otros orígenes. En líneas generales, la diarrea con sangre puede deberse a:

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¿Qué hago si mi perro tiene heces con sangre?

A la vista de la gran cantidad de patologías que pueden estar detrás de una diarrea con sangre, salvo en las de curso muy leve, es necesario acudir al veterinario. Es decir, si nuestro perro ha hecho una única vez diarrea con un poco de sangre, sigue con su vida normal y no muestra ningún otro síntoma, podemos pensar que se trata de algo puntual.

Por ejemplo, si ha estado revolviendo en la basura puede haber ingerido algo que le haya sentado mal, tenga un episodio de diarrea con un poco de sangre y se recupere espontáneamente. En estos casos lo observaremos y podemos ofrecerle ese día una dieta blanda, como arroz blanco con pollo sin piel ni salsas ni sal.

Si la diarrea con sangre se repite o el perro muestra otros síntomas, no hay que esperar más y sí llamar al veterinario. Tampoco podemos esperar si nuestro perro es un cachorro, un anciano o padece ya alguna otra enfermedad. A continuación exponemos consideraciones a tener en cuenta en las diferentes causas de diarrea con sangre.

Causas de diarrea con sangre en cachorros

Un cachorro que presente diarrea con sangre siempre debe ponernos en alerta. Los perros más jóvenes, sobre todo si todavía no han terminado su calendario de vacunaciones, son los que tienen más riesgo de contraer una enteritis infecciosa aguda muy temida: la parvovirosis. Esta enfermedad vírica se caracteriza por provocar vómitos intensos y diarrea con sangre.

Además, hay depresión, dolor abdominal y, en algunos casos, fiebre elevada. La pérdida de líquidos tan intensa provoca deshidratación. No existe tratamiento específico y solo puede ofrecerse soporte al cachorro mientras su sistema inmunitario consigue controlar el virus. La mortalidad es elevada, de ahí que vacunar a los cachorros contra ella se considere esencial.

Pero no todas las diarreas sanguinolentas se deben al parvovirus. La acción de los parásitos intestinales sobre el sistema digestivo, infecciones bacterianas o provocadas por otros virus son también causa de diarrea con sangre. Una alimentación de calidad, un entorno controlado y desparasitaciones y vacunaciones regulares reducirán el riesgo de diarreas.

Síntomas de colitis en perros

La colitis, que es la inflamación del colon, es una de las causas más comunes de diarrea que puede contener sangre. Los perros afectados sienten dolor al evacuar. Lo hacen con mucho esfuerzo, eliminan gases y numerosas deposiciones en pequeñas cantidades.

Estas pueden acompañarse de sangre y mucosidad. La primera impresión es que el perro está estreñido. Hay varias causas de colitis, como las enfermedades intestinales inflamatorias o algunos parásitos.

También existe el denominado síndrome de colon irritable, que se ha relacionado con el estrés. Por eso es más frecuente en perros de carácter nervioso. Es necesario acudir al veterinario y no caer en el error de pensar que se trata de un problema de estreñimiento y darle laxantes por nuestra cuenta.

Trastornos de alimentación en el perro

Los perros, sobre todo los más jóvenes o exploradores, son muy dados a ingerir cualquier sustancia que se encuentren durante su reconocimiento del entorno. Otras veces somos nosotros los que compartimos con ellos nuestra comida.

No pensamos que no siempre les sienta bien. Tampoco es raro que caigamos en el error de cambiarles el alimento de manera brusca u ofrecerles dietas de baja calidad. Todas estas situaciones exponen al sistema digestivo a daños.

A veces el resultado es la aparición de una diarrea con sangre. Para evitar este problema debemos mantener a nuestro perro en un entorno seguro y ofrecerle siempre una alimentación de calidad. Cualquier cambio en su dieta debe ser introducido paulatinamente.

Patologías comunes de perros mayores

Algunas enfermedades que afectan y deterioran los órganos vitales cuentan entre sus síntomas con la diarrea con sangre. Aunque son más comunes en los perros de más edad, no quiere decir que no puedan aparecer en ejemplares más jóvenes.

Por ejemplo, en la insuficiencia renal, además de los síntomas más típicos como el aumento en la ingesta de agua y en la eliminación de orina, encontramos también la diarrea con sangre. Se debe al daño que la enfermedad acaba por producir a nivel digestivo.

En la insuficiencia hepática puede aparecer una diarrea crónica e intermitente que, en ocasiones, contedrá sangre. En ambos casos es imprescindible acudir al veterinario. No siempre es posible curar este tipo de enfermedades, pero sí existen tratamientos que mejoran mucho la calidad de vida del perro.

¿Cuando la diarrea con sangre es una emergencia?

Aunque los sangrados siempre son motivo de consulta veterinaria, hay ocasiones en las que el traslado del perro a la clínica debe ser inmediato. De lo contrario, el riesgo de muerte es muy elevado. Un ejemplo son las intoxicaciones. Cuando sospechemos que nuestro perro ha ingerido alguna sustancia peligrosa, debemos acudir al veterinario.

Otros signos de envenenamiento son debilidad, palidez de mucosas, hemorragia nasal o vómitos de sangre. Es muy importante tener en cuenta que en algunos tóxicos, como ciertos raticidas, los síntomas aparecen varios días después de la ingesta. Hay que acudir al veterinario en cuanto descubramos que el perro los ha consumido, aunque parezca sano.

Otra emergencia es el golpe de calor. Cuando la temperatura ambiente es tan alta que el perro no consigue refrigerarse, su temperatura corporal se eleva, jadea intensamente, la saliva se espesa, las mucosas se enrojecen y aparecen vómitos y diarrea con sangre. Hay que disminuir de inmediato la temperatura del perro. De lo contrario, fallecerá.

Bibliografía
Carlson y Giffin. 2002. Manual práctico de veterinaria canina. Madrid. Editorial el Drac.